
Construir o revisar el proceso
con el que toma y ejecuta sus decisiones de inversión
¿CUÁNDO TIENE SENTIDO?
Consultoría Prisma está orientada a inversores que quieren participar total o parcialmente en su propio proceso de inversión.
Tiene sentido cuando:
- Está comenzando y necesita construir una forma de trabajar propia, o ya invierte pero quiere revisar un proceso desarrollado con la práctica.
- Sabe qué dirección quiere seguir, pero necesita definir cómo llevarla adelante: qué funciones asumir, cuáles delegar, qué recursos necesita y qué capacidades o profesionales debe incorporar.
El objetivo es determinar qué debe hacer, qué debe supervisar y qué tiene sentido delegar.
Puede aportar especialmente valor cuando:
- Ya invierte, pero quiere revisar si su proceso está bien estructurado.
- Quiere involucrarse en sus inversiones, pero necesita definir qué asumir personalmente y qué delegar.
- Su actividad inversora depende demasiado de su propio tiempo y quiere construir una estructura más sostenible.
- Quiere pasar de invertir de forma ocasional a trabajar con un proceso más claro y repetible.
- Tiene una estrategia definida, pero necesita ordenar recursos, criterios, profesionales y responsabilidades para ejecutarla.
- Está consiguiendo resultados, pero sospecha que la forma en que los obtiene no es la más eficiente o sostenible.
¿QUÉ HACEMOS?
Partimos de los objetivos, recursos, experiencia y dirección de inversión del cliente y analizamos cómo está planteado —o cómo debería plantearse— su proceso inversor.
Dependiendo de cada caso, trabajamos sobre aspectos como:
- criterios de inversión y toma de decisiones;
- generación y análisis de oportunidades;
- capital y financiación;
- utilización del tiempo;
- capacidades y experiencia disponibles;
- funciones que conviene asumir o delegar;
- selección y coordinación de profesionales;
- cuellos de botella del proceso;
- aprendizajes derivados de operaciones anteriores;
- estructura necesaria para ejecutar la estrategia de forma sostenible.
No se aplica un modelo estándar. El contenido de la consultoría se adapta al problema que el inversor necesita resolver.
Autonomía no significa hacerlo todo. Significa comprender el proceso y poder decidir con criterio dónde participar y dónde delegar.
¿CÓMO FUNCIONA?
El proceso se desarrolla durante aproximadamente seis semanas y comprende tres sesiones individuales de trabajo.
Entre sesiones se plantean ejercicios y tareas específicas para contrastar las hipótesis surgidas durante la consultoría con información, decisiones y situaciones reales.
Las sesiones siguientes no parten nuevamente de cero: incorporan lo observado, los resultados del trabajo realizado y las contradicciones que puedan haber aparecido.
Cuando resulta útil, pueden utilizarse operaciones reales como material de análisis, pero el objetivo de Consultoría Prisma no es ejecutar una operación concreta, sino trabajar sobre la capacidad y el proceso del inversor.
RESULTADO
El objetivo es terminar el proceso con una estructura de inversión más clara y coherente:
- qué busca conseguir;
- bajo qué criterios quiere invertir;
- qué recursos tiene realmente disponibles;
- qué funciones puede y quiere asumir;
- cuáles conviene delegar;
- qué capacidades o profesionales necesita;
- y cómo debería organizar su proceso de inversión.
El resultado puede ser una mayor autonomía, un modelo de delegación parcial o incluso la conclusión de que determinadas funciones no tiene sentido internalizarlas.
2.000 € + IVA
Participar en una inversión
no exige hacerlo todo.
Exige saber qué decisiones asumir,
qué procesos controlar y qué capacidades delegar
Antes de contratar realizamos una breve llamada para confirmar que Consultoría Prisma sea adecuada para su situación
